La estrategia de mercadona en inteligencia artificial rompe con la tendencia habitual del mercado tecnológico: no buscan el titular futurista, sino la rentabilidad operativa inmediata. Mientras muchas compañías se pierden en la adopción de herramientas genéricas, la cadena de supermercados ha definido una hoja de ruta clara: la tecnología solo se justifica si impacta directamente en la cuenta de resultados o en la eficiencia diaria.
Según Sergio Pajares, Director de Tecnología (CTO) de la compañía, la premisa es contundente: «Queremos tener la mejor IA del mundo para vender lechugas». Esta declaración de intenciones marca el paso para cualquier CEO o directivo: la innovación debe estar supeditada al modelo de negocio, y no al revés.
La visión práctica de Mercadona sobre la IA
El enfoque de Mercadona rechaza la tecnología como «escaparate». Pajares insiste en que las soluciones no nacen en un laboratorio aislado, sino en el terreno: tiendas, bloques logísticos y oficinas. El objetivo es identificar los «auténticos dolores de barriga» de la operación diaria.
El peligro del algoritmo por el algoritmo: En el sector retail, es común enamorarse de la sofisticación técnica. Sin embargo, la ventaja competitiva real reside en que la IA entienda la realidad interna de la empresa. La estrategia de Pajares se basa en escuchar al cliente y al empleado para detectar necesidades tangibles, evitando inversiones en herramientas que no resuelven problemas específicos.
Framework interno: Cómo estructurar la IA empresarial
Para evitar la fragmentación tecnológica que sufren muchas Pymes al digitalizarse, Mercadona ha implementado una «Estrategia de IA» centralizada. La premisa es que la inteligencia artificial no puede crecer de forma desordenada; requiere estructura y propósito.
Esta estandarización permite:
- Evitar duplicidades y silos de información.
- Garantizar estándares compartidos de seguridad y calidad.
- Crear soluciones fiables y duraderas que aporten valor real.
El modelo busca evitar la dependencia de un único proveedor tecnológico. La arquitectura diseñada por Mercadona es flexible, permitiendo trabajar con distintos modelos de lenguaje (LLM) y manteniendo la portabilidad de los datos. Esto es una lección clave de soberanía digital para cualquier empresa: no atarse a una sola plataforma.
Casos de uso reales: De la logística al surtido
La aplicación práctica de esta estrategia se divide en el desarrollo de modelos propios para procesos críticos y el uso de IA generativa estándar para tareas administrativas.
Gestión de Datos Maestros (El corazón del negocio): El surtido es la pieza central. «Si los datos fallan, todo falla», advierte Pajares. Mercadona ha desarrollado una herramienta propia que automatiza el alta del surtido. Esta IA detecta incoherencias, errores de etiquetado o desajustes de codificación antes de que lleguen a la cadena de suministro, eliminando costosos errores logísticos en origen.
Planificación de personal y vacaciones: La compañía utiliza modelos propios para gestionar los turnos y vacaciones de los empleados de tienda. El sistema asegura la continuidad operativa del supermercado (que siempre haya personal suficiente) al tiempo que respeta las necesidades y descansos de los equipos, un equilibrio complejo de lograr manualmente.
Automatización administrativa: Para tareas donde no es necesario reinventar la rueda, como el reconocimiento automático de facturas de proveedores, Mercadona integra modelos de IA generativa de mercado. Esto libera recursos humanos de tareas repetitivas sin necesidad de un desarrollo interno costoso.
Inversión y plan de excelencia tecnológica
Esta transformación no es un experimento aislado, sino parte de un ambicioso Plan de Excelencia Tecnológica. La compañía contempla una inversión aproximada de 250 millones de euros en un periodo de tres años.
Dentro de este presupuesto, la inteligencia artificial se configura como la palanca central para ganar competitividad. La inversión se destina tanto a la infraestructura necesaria para soportar estos modelos como a la captación y formación del talento necesario para operarlos.
| Tipo de Implementación | Área de Negocio | Objetivo Empresarial |
|---|---|---|
| IA Propia (Custom) | Datos Maestros / Surtido | Eliminar errores en cadena de suministro y etiquetado. |
| Modelos de Planificación | Recursos Humanos (Tiendas) | Optimizar turnos y vacaciones asegurando operatividad. |
| IA Generativa (Commodity) | Administración / Finanzas | Automatizar lectura de facturas y procesos burocráticos. |
El factor humano: Equipos mixtos y cultura de innovación
La tecnología por sí sola no ejecuta la estrategia. Pajares subraya que la clave final son las personas. La implementación exitosa depende de la colaboración entre equipos mixtos: el área de negocio, que conoce el problema real, y los ingenieros, que traducen esa necesidad en código.
Esta cultura de mejora continua permite que la IA deje de ser una prueba de concepto y se convierta en un motor de resultados medibles. Mercadona demuestra que la innovación digital requiere, paradójicamente, una intensa gestión del capital humano para alinear propósitos.
¿Cómo te afecta esto hoy?
Tu empresa no necesita invertir 250 millones para replicar la filosofía de éxito de Mercadona. La lección es de mentalidad, no de presupuesto. Si sigues gestionando tus datos de producto en hojas de cálculo inconexas o planificando recursos «a ojo», estás perdiendo margen cada día.
La inteligencia artificial y la automatización hoy son accesibles para Pymes, permitiéndote:
- Limpiar tus datos: Unificar tu información para no cometer errores en pedidos y ventas.
- Liberar a tu equipo: Automatizar la entrada de facturas o datos para que tu personal venda, no teclee.
- Predecir la demanda: Usar tus datos históricos para comprar mejor y reducir stock inmovilizado.
En AdPalabras te ayudamos a adoptar esta visión: tecnología que no se luce, tecnología que factura.






