La inteligencia artificial ha dejado de ser una métrica de vanidad tecnológica para convertirse en un activo operativo crítico. En la antesala del CES 2026, LG Electronics ha confirmado que la inteligencia artificial en automoción y gestión de entornos ya no es una promesa futura, sino una realidad de ejecución inmediata. Para un CEO o un gestor de flotas, esto significa el fin de la IA puramente conversacional (chatbots) y el inicio de la «Inteligencia Afectiva» y activa: sistemas que toman decisiones, coordinan hardware y optimizan recursos sin intervención humana constante.
Implicaciones de la IA en acción en vehículos y transporte
El cambio de paradigma es claro: pasamos de la respuesta a la ejecución autónoma. Esta evolución, denominada «IA en Acción», permite que los sistemas aprendan del espacio físico y anticipen necesidades. Para el sector logístico y empresarial, esto se traduce en eficiencia operativa pura.
El modelo «Zero Labor»: LG ejemplificó esta capacidad con el LG CLOiD, un robot que funciona como hub de IA móvil. Aunque presentado en un contexto doméstico bajo el concepto de «Zero Labor Home», la tecnología subyacente es crítica para cualquier entorno industrial o de oficinas: integra cámaras, sensores y un chipset dedicado para interpretar el entorno en tiempo real.
Tecnología VLM y VLA: La clave técnica que interesa a los directores de tecnología es la combinación de un Vision Language Model (VLM) para comprender imágenes y un Vision Language Action (VLA) que traduce datos en movimiento físico. Si un dispositivo puede gestionar inventario o seguridad en una casa, la misma lógica escala a almacenes y control de flotas, garantizando operaciones seguras incluso en entornos impredecibles con presencia humana.
Expansión de la inteligencia artificial en automoción
Lyu Jae-cheol, CEO de LG, planteó la visión estratégica que define el mercado actual: llevar la IA fuera de la pantalla para «trabajar en la vida real». Esto expande la frontera de la rentabilidad hacia los vehículos definidos por software, donde el coche deja de ser un producto mecánico para ser un nodo de datos gestionable.
El despliegue incluye soluciones avanzadas para vehículos definidos por software y cabinas inteligentes. LG ha presentado sistemas de visualización que proyectan métricas críticas en el parabrisas (HUD) y tecnologías de monitoreo de conductor. Estas herramientas no son lujos, sino instrumentos de reducción de siniestralidad y control de activos para empresas de transporte.
La joya de esta estrategia es la plataforma AI Cabin. Este sistema aplica modelos de lenguaje visual y modelos de lenguaje grandes (LLM) para generar contenido y adaptar las funciones de seguridad al estado real del conductor. La capacidad de analizar el cansancio o la atención en tiempo real ofrece un retorno de inversión inmediato en seguridad vial corporativa.
Integración de sistemas IA en vehículos conectados
La infraestructura detrás de la movilidad también se transforma. LG no solo optimiza el vehículo, sino el cerebro que procesa sus datos. La compañía mostró nuevas soluciones de climatización para centros de datos de IA, vitales para mantener operativos los servidores que gestionan el tráfico de datos de flotas masivas.
En espacios comerciales y nodos logísticos, la plataforma multimodal de la marca permite coordinar procesos y analizar grandes volúmenes de información en tiempo real. Esto facilita la toma de decisiones basada en datos duros, optimizando la experiencia del cliente final o la eficiencia de la cadena de suministro.
Beneficios de la IA para flotas y vehículos comerciales
El beneficio tangible de esta tecnología es el tiempo. La automatización libera recursos humanos para tareas de alto valor. LG está integrando procesadores como el α11 AI Processor Gen3 en sus ecosistemas de visualización, lo que permite interfaces rápidas y predictivas tanto en salas de control como en cabinas de vehículos.
Para entender el nivel de personalización que llegará a los vehículos corporativos de gama alta, basta observar los productos de consumo presentados: el LG OLED evo W6 Wallpaper TV (inalámbrico y ultrafino) o el LG Signature Refrigerator que entiende lenguaje natural. Esta tecnología de «comprensión de usuario» se traslada a la automoción: el vehículo conocerá las preferencias del conductor, ajustando rutas, climatización e interfaz automáticamente mediante sistemas como webOS basados en IA.
| Innovación Tecnológica | Aplicación en Negocio/Flotas | Tecnología Clave |
|---|---|---|
| Plataforma AI Cabin | Seguridad activa y monitoreo de conductores | Modelos Generativos y VLM |
| LG CLOiD (Hub Móvil) | Automatización de espacios y logística interna | Vision Language Action (VLA) |
| Centros de Datos IA | Procesamiento masivo de datos de telemetría | Soluciones de Climatización Eficiente |
| Ecosistema Conectado | Gestión unificada (Oficina – Vehículo) | ThinQ ON & IoT |
Proyección futura de la IA en el sector automotriz
La hoja de ruta es precisa: LG integrará su plataforma de IA en toda su gama de dispositivos conectados a partir de 2026. La estrategia se aleja de las promesas abstractas para centrarse en una convergencia pragmática entre IA, Internet de las Cosas (IoT) y hardware.
Hablamos de una IA contextual. A diferencia de los modelos fundacionales genéricos, esta tecnología está vinculada a los datos generados en el entorno inmediato. Para una empresa de transporte, esto significa vehículos y sistemas que no solo «saben cosas», sino que «entienden su contexto» (tráfico, carga, estado mecánico) y actúan en consecuencia sin esperar órdenes manuales.
¿Cómo te afecta esto hoy?
La presentación de LG en el CES 2026 confirma que la IA ya no es una herramienta de consulta, sino de acción física y operativa. Para tu empresa, esto implica tres realidades inmediatas:
1. Automatización es supervivencia: Si un robot doméstico ya usa modelos VLA para tomar decisiones físicas, tu almacén o tu flota no pueden seguir dependiendo de procesos manuales y reactivos.
2. El dato define la rentabilidad: Los vehículos definidos por software (SDV) permiten micro-optimizar rutas y consumos. No adoptar sistemas de monitoreo inteligente es perder dinero en cada kilómetro.
3. Eficiencia predictiva: La tecnología ya permite anticipar fallos mecánicos o fatiga humana antes de que ocurran. La inversión en IA contextual es, ante todo, una inversión en continuidad de negocio.






